Aprendiendo a Esperar
- 12 jun 2017
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“Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán." Isaías 40:31
Qué difícil resulta esperar en tiempos donde el delivery está a la orden del día, hoy podemos pedir una comida por teléfono y en unos minutos ya esta lista para ser servida en nuestra mesa o podemos realizar una comprar desde un dispositivo electrónico hacer el pago por un medio electrónico y en poco tiempo tenemos la compra en la puerta de nuestra casa, ¿Pero que resultados experimentaríamos si practicamos el esperar?. En el libro de Isaías en el capítulo 40 verso 31 el profeta hace una tremenda declaración, los que esperan en Dios grandes cosas sucederán en su vida.
Imagina un niño que espera el día de su cumpleaños con ansias, casi no puede dormir de la ansiedad, ve como su familia está preparando los suvenires, los globos, las invitaciones, los sándwiches, la torta incluso de la emoción quiere saber ¿de qué será decorada la torta? Por su parte su madre una cocinera experta hace la preparación y la lleva al horno, pero su ansiedad lo vuelve un curioso y aunque su madre le dijo que no tocara el horno para no quemarse y mucho menos que lo abriera, ya que puede dañar el bizcochuelo, el niño hace todo lo contrario la torta no se cocina se apelmaza se pone chata sin sabor, en una palabra la torta se vuelve incomible, de repente el niño piensa “chau cumpleaños” por qué sin torta no hay cumpleaños. Así sucede muchas veces en nuestra vida la ansiedad y la desesperación nos llevan a no disfrutar de una vida plena llena de gozo y alegría. En la palabra de Dios podemos ver ejemplos de personas que no esperaron donde lamentablemente sus finales fueron trágicos o sus consecuencias fueron complicadas pero en otros sus finales estuvieron llenos de gloria ¿Qué final elegirías hoy para tu vida?.
Podemos ver al Rey Saúl quien no supo esperar. En 1 de Samuel capítulo 10 verso 8 el último gran juez y profeta le ordena “Que lo espere para ofrecer sacrificio y ofrenda a Dios” pero en el capítulo 13 verso 8 al 14 vemos como Saúl comete varios errores que lo llevaron a perder el lugar de honra que Dios lo había puesto.
ES IMPACIENTE E INFLUENCIABLE por el pueblo que no conocía el mandato de Dios ni la ordenanza que había recibido de parte del Pofeta Samuel.
TOMA UN LUGAR QUE NO LE CORRESPONDE ya que el ofrecer sacrificios estaba permitido solo para los sacerdotes y sus ayudantes ordenados por ellos
NO ACEPTA es una persona que no se quería hacer cargo de sus pecados, si no que siempre la culpa la tenían los demás
Consecuencias Pierde el favor de Dios, Pierde la cordura, en un mismo día mueren él y sus descendientes, pierde su reinado y pasa por esta tierra sin pena ni gloria.
El correcto Ejemplo.
Por otra parte tenemos al patriarca Abraham quien supo esperar, Dios le promete un hijo que sería su sucesor y no un esclavo como él pensaba Génesis 18:9-10, este hombre de edad avanzada siguió adelante a pesar de lo contrario que se veía en el mundo natural.
ERAN DE EDAD AVANZADA, ya habían perdido la capacidad de procrear debido a su edad
NO EXISTIAN LOS AVANCES MEDICOS que hoy tenemos pero a pesar de ello Abraham le creyó a Dios y pudo ver el milagro concretado en su propia vida.
Podemos ver de estas dos personas que según tu determinación puedes afectar o bendecir tus generaciones. La pregunta en este día es ¿cual de estos ejemplos prefieres hoy seguir para poder ser una persona llena de bendición.
Decide BIEN inclínate por el camino de bendición.




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